Miercoles, 28 de Septiembre del 2016

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Ultima Noticia de Esgrima

Mauricio Giovanini: La estrella de Marbella

Muchas veces los hinchas festejan que tal o cual jugador sea hincha de su club, pero pocas veces se festeja que grandes personalidades de otros rubros, lleven la pasión tan latente como uno.

 

Es el caso de Mauricio. El Chef reconocido mundialmente por su restaurant llamado Messina ubicado en Marbella, España. El año pasado, fue reconocido con la estrella Michelin el premio más importante en el mundo de la gastronomía.

 

Vivir afuera como todos, no es fácil y menos si tu pasión se quedó en tu ciudad. Así lo explica él: “La pasión es la misma, el problema es que no tenés con quien compartirla, saben las veces que miro los partidos por Roja directa y me estoy mandando wassap con los amigos que están en la cancha…”.

 

Por la diferencia horaria, Mauricio debe manejar los horarios de otra manera y manejar ese “enojo”: “He tenido algunos momentos más fríos, pero no de putear, porque nunca fui de putear, pero sí de cansarme después de ver un partido a las 3 de la mañana dando asco y decir hasta acá llegué, pero al otro día después de sentirme un traidor, pienso, lo siento gloria querida, sigo a tus pies”.

 

Con la pregunta ¿Qué es Instituto?, el Chef infla el pecho y contesta: “Instituto no sólo es el club del cual soy hincha, Instituto es el club del cual son hinchas mis amigos, para mí ser hincha de la gloria es ser hincha de mi propia vida, de los momentos vividos desde que era un pendejo. Yo me hice hincha de la gloria por qué hace como 40 años La Voz del Interior sacó unas figuritas de todos los clubes de Córdoba (Unión San Vicente, Argentino Peñarol, etc) a mí me gusto la camiseta roja y blanca y dije este es mi club, y le decía a mi viejo que era de Instituto (él era de Racing de Avellaneda ) y se me reía. 20 años después terminamos yendo a la cancha gritando los goles juntos, por eso siempre digo que soy afortunado porque hice de la gloria a mi viejo y a mi hijo”.

 

Por suerte para él, Tiago, Luz y la más chiquita de la familia salieron Gloriosos. Siempre están con su camiseta de Instituto porque no importa el lugar del mundo en el que toque vivir, Instituto se vive de otra manera. Pensándolo, sintiéndolo, dejando el legado por los que vendrán. Y eso, hace grande a la familia Giovanini.

 

Por: Sol ávila

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Juan Manuel Ferrero: de Rufino a Niza

“Yo creo que somos muchos los locos como yo. Aun así, nadie se explica como salí de Instituto a 400kms y ahora a 10.000”, comienza explicando Juan desde Niza, Francia a pesar de la diferencia horaria.

 

Juan es de Rufino y ahora vive en Europa con su novia. De chico vivía en Rufino y cuando  podía venía a la cancha y alentaba en Alta Córdoba. Un día decidieron partir y desde allá cuenta su locura por el albirrojo.

 

“Siempre seguí a la Gloria a la distancia... Cada partido o cada viaje a verlo eran no menos de 400 kms, ahora viviendo acá en Niza, lo que cambió es que para ir a la cancha a verlo se hace imposible”.

 

Para seguir los partidos, Internet ha sido el aliado de todos los que viven en el exterior para salvarlos de seguir las noticias y los partidos. “Buscar algún link y generalmente se tilda, así que prefiero la radio. También twitter no solo para los partidos, sino para todas las novedades o info del club. Estoy en un grupo de whatsapp de hinchas de Instituto donde por lo general pido mas información de lo que va pasando (por ejemplo con las elecciones, o con la contratación del DT)”.

 

Lo más complicado de seguirlo son los horarios cuenta Juan. “un partido a las 20hs allá son a las 2 de la mañana acá. ¡Te queres matar!... Disfruto más cuando nos ponen a las 15 allá que acá es como a la hora de cenar”.

 

Como saludo de cumpleaños a la distancia cuenta: “Desearle lo mejor para el club que va a ser lo mejor para todos los hinchas también. No voy a decir el deseo por una cuestión de cábalas”, cierra Juan.

 

Mientras, sea en bici o caminando, paseando o en la playa, la camiseta de Instituto recorre el mundo con él.

 

Por: Sol Avila

Lautaro y Nahuel Guzmán: Desde el Opera House en Sidney

Por suerte se tienen a ellos para gritar, festejar un gol o llorar. Por suerte, los hermanos están juntos viviendo este amor a la distancia. Ellos se fueron a vivir a Australia hace 2 años. “Este sentimiento nos lo trasmitió nuestro abuelo y nuestro viejo, y todavía, a pesar de la distancia y el tiempo, sigue intacto. Tener una pasión así, es lo más parecido a tener una relación a la distancia. Duele no poder estar ahí, pero al mismo tiempo sabes que siempre vas a estar a su lado”, cuentan.

 

Sobre el día a día, cuentan como es pensar en Instituto: “A todos lados que vamos siempre tenemos presente a nuestro querido Instituto. Desde los fulbito de los martes con nuestros amigos de todo el mundo, a la Fórmula 1, al torneo de metegol con los compañeros de laburo, al festejo de año nuevo en la Opera House o ver a la Juventus de nuestro ídolo, Paulo Dybala, en el estadio mas grande de Australia. La gloria, como el mate y el fernet, está presente todos los días de nuestra vida Australiana”.

 

La increíble diferencia horaria (+13 hs) y la distancia (12.000 km) a veces significa hacer grandes sacrificios. “Algunas personas piensan que por estar lejos no contás como un hincha real, pero no mucha gente sabe que nosotros hacemos tantos sacrificios o mas que los que están cerca. A caso, ¿vos te levantarías un domingo a las 8 de la mañana para ver un partido de la gloria estando último en el peor campeonato de nuestra historia? A caso, ¿vos te pondrías auriculares a escondidas para seguir un partido un lunes a las 10 de la mañana en el laburo? A caso, ¿vos te escaparías cada cinco minutos al baño para ojear twitter porque te toco laburar con tu jefe cerca? A caso, ¿vos gritarías los goles como un loco sin que nadie a tu alrededor entendiera nada?”, cuentan desde Australia.

 

Sobre su amor, recuerdos y ganas de estar en Alta Córdoba dicen: “Creeme, que todos los días soñamos despiertos con ese abrazo de la vieja, un locro de nuestra abuela Lola y volver a estar una vez más en medio de la hinchada albirroja en la norte. Creeme, porque es asi!”.

 

Nahuel es arquitecto y Lautaro es técnico en electrónica. Ellos, son los socios numero: 82583-00 -  83112-00. Por ellos, por los que aman estos colores alrededor del mundo… FELIZ CUMPLEAÑOS GLORIA.

 

Por: Sol Avila

Martin Gálvez, de Bahía Blanca a voluntario en Rio

Martin siempre está. Sea en Bahía Blanca, Las Grutas, en sus viajes por el mundo o desde Rio de Janeiro siempre está presente. “Es difícil hacerle entender a la gente porque sos de Instituto. NO entienden que puedas amar los colores a más de 1000km, no entienden como sos de La Gloria si no sos cordobés, lo que no saben es que para ser de Instituto solo hace falta un lazo familiar, un abuelo, un primo, un tío, tu viejo... y ya está, el amor llega y se queda para siempre”.

 

Sobre ser hincha a la distancia, cuenta que es bastante especial. “No solo por no poder ir a la cancha, sino que hasta hace varios años (cuando no existía internet banda ancha) era difícil seguir las campañas, era rogar que la radio enganche la AM 700 para escuchar los partidos. Al pasar los años, internet nos permitió estar más cerca, enterarnos formaciones y seguir los partidos, por lo menos, por radio. Mirar los partidos por televisión es un parto, no porque siempre sufrimos, sino porque estás solo. No tenés un amigo con quién compartir los 90 minutos y te conformás con alentar frente al tele al ritmo de la hinchada, con abrazarte a la camiseta en cada gol y gritar para que los vecinos sepan que no solo existen River y Boca”.

 

Y hay veces, para los de afuera que el Universo te tira una buena y podés llegarte a tu Alta Córdoba querida. “Ir a la cancha es especial. Es como ir a Disney. Te fijás la fecha para ir y rogás que te den los días, que se juegue un sábado para no perder días de laburo. Pero llegar al barrio caminando, ver las familias ir juntas a la cancha, te dan ganas de ir a vivir ahí, de compartir esos momentos todos los fines de semana, es inexplicable la sensación que corre por las venas”.

 

“Cada vez que entrás al Monumental recordás cada vez que fuiste, y cada vez que entrás sabes que no te lo vas a olvidar. Ser de Instituto a la distancia, y ser más hincha de lo que muchos creen, muchos piensan que solo lo son los que van a la cancha, pero no saben lo que es apoyar a la distancia, llorar solo cuando perdés en una instancia decisiva y gritar por la ventana cuando ganamos y necesitas saber que todos sepan que SOS DE INSTITUTO”.

 

Por: Sol Ávila

Juan Pablo Tamborini: De Córdoba a Montevideo

De chico lo llevaron, pero nunca dejó de sentir ese amor tan puro y único como es el que tiene por Instituto. Ese que hace que cada vez que puede se llegue a Buenos Aires para ver a su Gloria querida o se pase por Alta Córdoba para poder ver algún partido de fútbol o básquet.

 

Juan Pablo es periodista deportivo, sobre todo el básquet es su pasión. Fue uno de los que festejó ese ansiado ascenso en la cancha de Ferro aquel 8 de mayo de 2015.

 

“Es difícil definir la pasión en pocas palabras. Se hace complicado, aun viviendo del periodismo, explicar el sentimiento por Instituto y que otros lo entiendan. Pero sé que esto es para ustedes, hinchas gloriosos que lo van a entender como nadie. Instituto es eso, la Gloria, nuestro club, nuestro lugar, nuestra casa. A pesar de la distancia, también es mi casa, esa que cuando voy me genera cosas imposible de describir con palabras. El cosquilleo del primer amor, el nudo en la garganta cuando te dejan, el vacío cuando no está. Es que eso es Instituto, nuestro gran amor”.

 

Sobre la distancia, aclara: “La distancia créanme que no me hace más o menos hincha, simplemente lo vivo de una forma distinta, muchas veces no deseada; pero cuando nos toca jugar, sufro igual que ustedes que están en la cancha por más que lo siga por radio, teléfono, computadora o señales de humo”.

 

Por los festejos desea: “Se acercan los 100 años, todos soñamos que sea con la “gloria” en primera; con el básquet afianzado en la Liga y con nuestros deportistas compitiendo en el primer nivel. Eso es Instituto, un verdadero club del cual todos debemos estar orgullosos. ¡Salud Gloria querida!”.

 

Por: Sol Ávila

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