Domingo, 24 de Mayo del 2015

Última Actualización:06:41:50 AM GMT

BASQUET MASCULINO

Mosquitos (Hasta 7 años)

Premini: (8 a 9 años)

Mini (10 a 11 años)

Categoría Sub 13: (12 a 13 años)

Promocional Sub 15

Promocional Sub 17

Cuerpo Tècnico:

Osvaldo Arduh: DT de plantel de primera del TNA.

Gustavo Peyrone: Entrenador de Sub 19 y Primera Local.

Agustín Strano: DT divisiones U15 A y U 17 A.

Emiliano Cuchero: Profesor de mini básquet, U15 y U17 Promo, y U23.



Ultima Noticia de Basquet

La Unicameral homenajeó a Instituto por el ascenso a las LNB

La Legislatura de la Provincia de Córdoba reconoció al Club al Instituto por el ascenso a la Liga Nacional de Básquetbol Argentino.

 

Representantes de los diferentes bloques políticos entregaron ayer una plaqueta recordatoria a los integrantes del plantel, de la subcomisión y de la comisión directiva de Instituto.

 

Luego de 28 años, La Gloria logró el pasado viernes 8 de mayo en la ciudad de Buenos Aires el ascenso a la máxima categoría de básquet nacional.

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Instituto: Mucho más que un equipo

Instituto no son 12 jugadores. Es mucho más que eso. Es la familia que viene detrás, los hinchas que lo siguen a todas partes, y los que trabajan arduamente para lograr día a día los objetivos.

 

Si no, miren a los Cabrera. Los 5 dedicados al club. Los tres jugadores de Basquet. Martin cumplió el sueño de todo hincha de Instituto. Hacer las inferiores en el club, desde mini, mosquito, salir campeón en las ligas formativas hasta llegar a la Liga Nacional de Básquet y hacer que su sueño, que sea el de todos.

 

Historias gloriosas que merecen ser contadas, como la de Federico Mansilla que cuando terminó el partido, lloró junto a su mujer y su hijo y al grito de “lo hicimos, lo hicimos, está pasando de verdad” y 10 años después de jugar para el club el cual es hincha, volvió para dejarlo en la máxima categoría.

 

Pablo Bruna, la inteligencia y la maquinita del equipo, que cuando no jugó todo el tercer cuarto, sufría sentado alentando a sus compañeros. En el entretiempo; Daniel, su padre, se acercó y le dio palabras de aliento. Con una apretada de manos, sabían que todo iba a estar bien.

 

Emiliano Martina, si Instituto seguía jugando, la barba le iba a llegar a los talones. El Gran Capitán, comandando a sus compañeros desde adentro y fuera de la cancha. Siempre aportando, sacrificándose y artífice de que las lágrimas del Sandrín el año pasado, se volvieran lágrimas de alegría.

 

La familia Arduh que desde la dirección técnica como desde el aliento de su hijo desde afuera, llevaron a Instituto a este logro histórico.

 

Nico Zurschmitten desde su mamá nadadora, hasta él y sus hermanos jugadores de básquet, no se perdieron un partido para alentarlo a él y al glorioso cordobés.

 

Lucas Arn que remándola siempre desde abajo, llegó al club para convertirse en uno de los pilares del equipo. Rompiéndola en más de un juego y haciendo delirar a la hinchada con sus volcadas.

 

Matias Aristu, el pibe de Sunchales, que bien calladito vino en esta temporada para aprender, crecer y aportar siempre que se lo necesitó. “No paro de sorprenderme, es increíble! La gente, el club, el equipo! Emocionante ascenso!! Gracias por creer en nosotros!” sus palabras en twitter hicieron emocionar a más de uno.

 

Juan Kelly que vino desde Barrio Parque, y partido a partido se fue ganando a la gente gloriosa hasta convertirse en uno más.

 

Scott quizás el HEROE de la noche de Caballito, el extranjero que se convirtió en cordobés. El que todos los hinchas soñaran por años esos últimos segundos con su pelota robada y su doble y falta.

 

German Sciutto la voz de la experiencia. El jugador que cuando entró lo hizo como si fuese su última pelota y se sacó las ganas de saltar a la tribuna y festejar con la hinchada gloriosa como uno más.

 

Santiago González el ex jugador de Echague fue el último en incorporarse al equipo pero no por eso menos meritorio su logro que cada vez que ingreso dio una mano gigante al equipo.

 

Los pibes del club, el semillero que entrenamiento tras entrenamiento, partido tras partido defienden la roja y blanca como los Heroes de Caballito. Ellos, también merecen este festejo.

 

Y no. No hay que olvidarse de los que estuvieron durante todo el proceso Jovanovich por ejemplo. Facundo Sucaktzy que llego para aportar toda su experiencia y volcarla en los jugadores más jóvenes que lo sintieron como un verdadero mentor. Lucas González, el pibe de Viedma que lamentablemente el año pasado se lesionó y no pudo jugar los últimos partidos pero vio en esa tristeza, una puerta para volverse aún más hincha y alentar a sus compañeros desde afuera.

 

La Comisión de Básquet que estuvo en cada paso, con un objetivo claro y trabajo arduo. Siempre buscando el objetivo en común, aunque valiera cada sudor de trabajo necesario.

 

Los familiares que siempre acompañaron a sus hijos, esposos, padres. Esos que se emocionaron como un hincha más cuando sonó la chicharra de final de juego.

 

Y por sobre todo, los hinchas. Esos que vieron las finales perdidas con Barrio Parque, San Isidro en la Liga Provincial. Los que festejaron ese ascenso en el Sandrín con Hindú, los que lloraron el año pasado por lo que pudo ser. Por acariciar la Liga Nacional tan cerca y no poder lograrlo. Ahora sí. Todos ellos pueden respirar. Pueden dormir en paz y festejar como se merecen.

 

Es que, Instituto no son 12 jugadores. Instituto es una familia. Una familia que juega, trabaja y alienta. Es que en un equipo, cada uno tiene su lugar y todos son necesarios. Las lágrimas no pararan de caer por un rato largo más. Instituto, merece a su gente.

 

Por: Sol Avila

Foto: Vero Sanchez

Instituto te deja sin palabras

Seguramente las palabras deberían de salir más fácil en un momento así. Pero cuando un momento te deja sin palabras… ¿Qué haces?

 

Eso le paso a los cientos de hinchas, familiares, jugadores de Instituto que ayer vieron delante de sus ojos, como este equipo de Arduh volvía a dejarlos sin palabras. Es que, MILAGROSAMENTE, con garra, orgullo, pasión e inteligencia daba vuelta un partido HISTÓRICO frente a Ferro en la Catedral del Básquet.

 

Ver jugadores abrazarse con hinchas, con familiares, con desconocidos todos festejando por un bien común, la vuelta de Instituto a la Liga Nacional de Básquet. La EMOCIÓN reinaba y la gente no caía. Es que, no tenían palabras. No existían. La ALEGRÍA era tan grande que las palabras no aparecían.

 

Solamente una palabra que definiera el momento. La mente se ponía en blanco, el cerebro se anulaba y solo quedaba la expresión de felicidad. Es que, muchas veces las palabras están de más y son las lágrimas las que hablan por uno.

 

El ORGULLO para el pueblo albirrojo que trajo este equipo, difícilmente será igualado. Un EQUIPO que hace un año lloraba por lo perdido, renació más fuerte que nunca para demostrar por que se estuvo tan cerca del sueño. La vida te da revancha, solo que a Instituto, se la dio demasiado pronto. Y quizás las heridas de hace un año no sanaban todavía cuando estos HÉROES cambiaron lágrimas de tristeza por alegría.

 

Y no fue un SUEÑO. El SUEÑO se hizo realidad. Esos SUEÑOS que pensas cuando ves cada partido, cuando de chiquito fuiste a jugar al básquet al club, cuando con tus amigos viajaste a ver al amor de tu vida. Ya no es más un SUEÑO. Es más grande de lo que alguna vez creíste sentir, y lo estás viviendo. Con tu FAMILIA, tus seres queridos, tus hermanos del alma y los jugadores que dejaron TODO para lograrlo.

 

Y el RECUERDO para los que ya no están, para los que pelearon toda su vida por este momento, por ver a Instituto en lo más alto del básquet nacional. Para que se queden bien tranquilos que su LEGADO es cuidado, fortalecido y trabajado día a día.

 

Instituto hizo HISTORIA. Para vos, para tus hijos, para todos los que disfrutan el club que tenemos. Y cuando no quedan palabras, es mejor solamente ver la cara de ALEGRÍA de todos los que día a día pelean y dejan todo por este club.

 

Para vos glorioso, Instituto vuelve a la Liga Nacional de Básquet. Llorá, gritá, disfrutá, vivilo porque es un momento único y dentro de muchos años vas a ver a tus hijos a los ojos y con lágrimas vas a revivir esos últimos siete segundos una vez más. Porque hay cosas que no se borran, que quedan para siempre. Eso, es Instituto.

Un pasito más Instituto. Por ellos y por tu gente

Llegó el momento de ver el aro. De verlo desde abajo, mientras caen los papeles rojos y blancos que inundan el Sandrín. De verlo y pensar que esto realmente está sucediendo. Qué Instituto si está a un partido de jugar la LNB.

 

Y se agigantan los brazos, el aro queda cada vez más chico para el visitante y el aliento de los tres costados del Sandrin, no para de bajar. Y se llega a los abrazos, a los cantos y a los llantos. El camino llegó a su fin y solo falta dar ese último paso. El que te lleva a lo más alto del básquet argentino.

 

Fue un camino largo, de trabajo, dedicación, sudor y defensa, pero acá llegaron. Al momento de la verdad. A estar a un partido de la LNB. Ves el aro. Pensás que Martín lo ve desde chiquito cuando sus padres lo llevaban a entrenar con las ganas y el pensamiento de siempre: Dejar al club de sus amores a lo más alto del básquet nacional.

 

Y ves los papeles que nunca paran de caer. El aliento sigue creciendo y tu pecho se infla más. No querés que este momento termine nunca. Ves el aro, la cancha y pensás lo que sufrieron como vos: Pablo, Emiliano, Federico, Nicolás,  Juan,  el año pasado. Te acordás que los viste apoyados a la tribuna, llorando sin parar. Pero los ves ahora y el sentimiento es diferente. Están a un paso de revertir la historia.

 

Y pensás que la vida te dio revancha demasiado pronto. Que estás ahí. Que esa gente detrás de ese aro gritó y alentó todo el tiempo. Que verdaderamente fueron el sexto hombre en la cancha y ayudaron en cada doble, triple y defensa realizada.

 

Te quedás en el lugar de siempre. El que te vio en todos los partidos de este año. El que te esperaba para volver a alentar. Volver a creer. Volver a soñar. Y pensás que realmente está sucediendo. Que el sueño se hizo realidad y estás a un paso más. Solo uno.

 

Y querés abrazarlos a todos. Jugadores, Cuerpo Técnico, al que tenés al lado, a tu amigo, tu papá o tu hermana. Queres gritar la canción que todos cantan. Querés pensar lo feliz que sos. Y dejás que el sentimiento te lleve. Te lleve con los papeles que caen desde arriba y aterrizan en el Sandrin.

 

Querés pensar en los pibes que todos los días llegan al club a jugar defender la roja y blanca que ven ese aro y piensan en las alegrías que puede traer. Querés pensar en todo y en nada. El sentimiento te invade una vez más y volves a caer que es cierto. Que Instituto está a un partido de la LNB. Que los papeles, tu aliento y ese aro lo hicieron posible.  Y necesitás que sea viernes pero para apaciguar los nervios pensas en todo lo que logró este equipo este año y te tranquilizás.

 

Sabes que van a defender a la roja y blanca como lo harías vos, tu viejo y tu abuelo. Ellos saben lo que es la Gloria y no van a parar hasta lograrla. Un pasito más Instituto. Por ellos y por tu gente.

 

Por: Sol Avila

Foto: Vero Sanchez

Alentá a Instituto también en Caballito



Sabemos que estás, que contamos con tu ayuda, porque cada vez que te pedimos que nos acompañes y ahí estuviste… QUEDAN LOS ÚLTIMOS LUGARES para viajar a Caballito.


Festejamos juntos cada triunfo, nos alegramos con cada tanto convertido y sufrimos cuando rara vez algo le salió mal este equipo de básquet que ha demostrado tener todo lo necesario para ir tras el objetivo.

Estamos a un paso, a una victoria de este logro que es tan de ellos como tuyo. El viernes iremos por la victoria en Caballito, esa que nos falta para poder estar en la LNB.

La subcomisión de básquet junto y Beggia Turismo te llevan a Buenos Aires a alentar a Instituto ante Ferro en el tercer partido de la serie por las Semifinales del TNA.

El colectivo saldrá el día jueves a las 23 horas desde la sede del club y regresará el viernes una vez finalizado el encuentro. El costo del traslado es de $350 y se puede abonar con tarjeta en 6 cuotas sin interés. Además los que viajen, deben tener en cuenta el precio de la entrada que rondaría en $80 popular y $150 platea.

Los días martes, miércoles  y jueves de 16 a 20 en la sede del club te esperamos para obtener tu lugar, no te quedes afuera, los socios tendrán prioridad.

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